
La película Matrix, ha impactado a nuestra sociedad porque de alguna manera llena el momento espiritual en que vivimos. Esto afirma el Editorial de la revista I+C Protestante (
http://www.icp-e.org).
La solución que ofrece la película, “el Neo pseudosalvador y semidivino, aunque con evidentes paralelismos con la figura de Jesús, está muy alejada de ofrecer una verdadera respuesta” salvo la espectacularidad y la fuerza, dice el Editorial.
Sin embargo, la película presenta a la humanidad como esclava de una realidad falsa de la que hay que despertar. “Esto es sin duda una poderosa paráfrasis del mensaje bíblico de la humanidad perdida, alejada de la verdad, que camina perdida y en una mentira permanente que es en sí misma una existencia paralela a Dios”.
La única salida a esta situación, según la película, es despertar, nacer a una nueva vida. “¿No es esto el despertar espiritual, el nacer de nuevo, pasar de las tinieblas a la luz?” se pregunta I+CP.
Piensa el Editorial que hay hambre de espiritualidad, de respuestas a las inquietudes profundas del ser humano, y que Matrix reta a los creyentes “saber expresarnos con la fuerza y la creatividad de quienes saben hablar de manera que su mensaje llegue e lo más profundo de la sociedad. Ahora nos resta anunciar que Neo, Morfeo y compañía son también parte de una realidad virtual”, dice.
Finaliza el pensamiento declarando que el verdadeto libertador “es un judío llamado Yoshua, que tenía el poder de ser Dios y venció a todos los agentes del mal en la terrible realidad de una cruz. No destruyéndolos, sino quitándoles su poder mediante una sustancia de poder sin límites a quien la acepta: su sangre derramada por amor para perdón de quienes viven esclavizados ahora y por la eternidad. Por su sangre, el Matrix del mal ha sido vencido. Sólo falta abrir la puerta y abandonar la existencia del viejo hombre que hemos sido”.
MADRID, 02-06-2003
ICPRESS