
Estados Unidos estudia que todos los pasajeros lleven pulseras con información sobre su identidad. El miedo al peligro hace crecer el control de los ciudadanos por parte de las administraciones de los países más desarrollados.
La obsesión por la seguridad en los aeropuertos de EEUU tras los atentados del 11-S de 2001 no deja de agudizar las mentes de autoridades y técnicos.
Uno de los últimos proyectos es una pulsera que se colocaría a todos los pasajeros y no se retiraría hasta el desembarque en el aeropuerto de destino, según informa la edición digital de The Washington Times.
La pulsera reemplazaría a la tarjeta de embarque, con todos los datos del vuelo, contendría información del pasajero y sería incluso capaz de inmovilizarlo durante varios minutos en caso de incidente.
POLÉMICA
Las críticas al sistema no han tardado en aparecer. El dispositivo contendría información sensible y privada que las autoridades podrían manejar y tampoco hace demasiada gracia la posibilidad de que la pulsera pueda actuar como inmovilizador.
Según The Washington Times, el departamento de Seguridad Interior de EEUU se ha mostrado muy interesado en este dispositivo. Un oficial de esta parcela escribió al inventor asegurando que era "concebible" usar este aparato "para mejorar la seguridad aérea en los vuelos de pasajeros".
Fuente: Qué! Redacción:
ACPress.net