
- Los científicos están convencidos de que las técnicas de clonación son aún imperfectas
Madrid, 11-02-2003 (Abc/ICPress). Las incógnitas sobre la posible relación directa entre la muerte de la oveja «Dolly» y su pionero método de creación se despejarán en los análisis postmortem. Sin embargo, los científicos están convencidos de que las técnicas de clonación son aún imperfectas y arrojan un alto número de fracasos, una conclusión asumible en un área de investigación cuya vida es exactamente tan corta como la que tuvo el célebre ovino, nacido en 1996.
=== Ian Wilmut, líder del equipo del Instituto Roslin que creó a «Dolly», ha señalado que a priori no puede descartarse que la infección pulmonar de la oveja nada tenga que ver con la clonación, aunque otro miembro de ese grupo, Alan Colman, apuntó ayer en Singapur que la muerte de la oveja es un signo de los riesgos de las técnicas de clonación.
=== «Dolly» es la última víctima en la larga lista de animales producidos con una técnica que consiste en la fusión del núcleo de una célula especializada en un óvulo sin núcleo, originando un embrión, que una vez implantado en un útero, puede propiciar el nacimiento de un animal genéticamente idéntico al donante de la célula adulta. Este método, denominado transferencia nuclear, busca reprogramar el material genético de una célula adulta hasta su estado embrionario.
=== En el caso de «Dolly», la célula adulta original procedía de una oveja de seis años. Teóricamente, los genes de esa célula se reprogramaron durante el experimento, poniendo el reloj biológico a cero. Sin embargo, el alto número de fracasos en la aplicación de esta técnica -sólo en el 1 por ciento de los casos nace un animal clónico- sugiere que esa reprogramación es imperfecta o incompleta. Este hecho ya se constató cuando los científicos del Instituto Roslin analizaron los telómeros de las células de «Dolly».
(Fuente: Abc/Redacción: ICPress)